Luego de más de un año en pandemia nos preguntamos cómo volver a una pseudo-normalidad con casos que no cesan, un proceso de vacunación andante y la imperante necesidad de retomar actividades en sociedad. Sin embargo, retomar la normalidad nos hace enfrentamos a nuevas condiciones que antes no teníamos; la recuperación post COVID-19 no es tarea fácil para ninguno, puesto que también nos toca enfrentarnos a las consecuencias psicológicas de la enfermedad.

Nuestra psicóloga Khinverly Marrero nos cuenta un poco al respecto.

¿Cómo se debe manejar el estrés y la fatiga que pueda sentir una persona al salir del COVID-19?

Una de las secuelas más comunes post COVID-19 es la fatiga, por lo que en este caso es recomendable mantenerse en control médico aun cuando el paciente de negativo para la PCR con el fin de prevenir y tratar el síndrome de fatiga.  Desde el punto de vista psicológico, entre las secuelas más comunes se encuentra la depresión y la ansiedad; lo ideal en este caso es buscar acompañamiento profesional con un psicólogo o psiquiatra, dependiendo del caso y la necesidad individual.

Algunas recomendaciones generales son: el empleo de técnicas de relajación, tales como las meditaciones guiadas o técnicas de relajación muscular progresiva de Jacobson, las cuales pueden ser útiles para el estrés y la ansiedad. También puede resultar útil entregarnos de a poco a la rutina e implementar actividades que fomenten el autocuidado.

¿Qué se les puede aconsejar a personas que se sienten responsables de “haber traído el virus a casa”?

En este caso, es importante recordar que, aunque las medidas de bioseguridad reducen significativamente el riesgo de contagio, estas no son infalibles y de este modo resulta muy difícil determinar qué persona pudo haber sido la primera en contagiarse; por este motivo debemos tener consciente que todos estamos expuestos al contagio y en un pequeño descuido podemos adquirir el virus. En caso de que esta idea resulte muy persistente e importante se debe buscar apoyo.

¿Cómo se puede manejar el luto que genera perder a alguien por el COVID-19?

El duelo por perder a un familiar producto del COVID-19 resulta muy difícil de manejar, debido a que los familiares no cuentan con la oportunidad de despedirse ni velar a quienes murieron, hecho que dificulta el proceso de duelo. Una recomendación en general, puede ser idear alguna forma para despedirse de esta persona, ya sea a través de una carta o algún tipo de ritual de despedida.

La reinserción social puede causar un poco de ansiedad en los pacientes que se están recuperando del COVI-19, ¿cómo podemos tratar eso?

Es importante establecer una rutina de trabajo que paulatinamente permita reincorporarse a la dinámica que se tenía antes del COVID-19, entendiendo que probablemente nos sintamos más cansados y agotados de lo que estábamos acostumbrados.  Igualmente, los ejercicios de relajación pueden resultar de utilidad y, por supuesto, en caso de necesitarlo, buscar el apoyo psicológico necesario

 

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