El 18 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Ética Médica y qué mejor forma de conmemorarlo que con una conversación con el Dr. Rafael Muci-Mendoza, quién ha dedicado su vida a la formación de las nuevas generaciones de médicos en Venezuela.

Cuéntenos Dr. Muci, ¿usted cree que, con los tiempos, han cambiado los dilemas éticos que se presentan a los médicos?

Bueno, se puede decir que la relación médico – paciente se ha complejizado, pero los principios éticos que nos guían son universales y por lo tanto atemporales. Mis primeros profesores de moral y ética, fueron mi papá, un inmigrante libanés que llegó a Venezuela en 1920 y mi mamá, una campesina guariqueña. Ellos nos enseñaron a nueve hermanos que fuimos, cómo comportarnos en la vida y cómo ser con los demás. La regla fundamental siempre ha sido tratar a los demás como quisieras que te trataran a ti.

Aunque el mundo se encuentre en una crisis en la que ni la medicina se escapa de ella y el progreso tecnológico, de alguna forma, ha contribuido a la deshumanización de los médicos, la regla de oro para vivir en armonía con los otros es tratar a los demás como quisieras que te trataran a ti. Incluso, cuando me hice médico y tenía alumnos, siempre les decía que utilizaran la regla de la madre: no le hagan a los demás lo que nunca le harían a su madre. Los principios éticos se basan en el hogar.

Otra cosa que les decía a mis alumnos, es que uno tiene que enseñar a las personas que nos siguen justicia, libertad, respeto, responsabilidad, integridad, lealtad, honestidad, equidad, amor, bondad y que siempre, todas nuestras acciones con los pacientes, estuvieran guiadas por un gesto cariñoso.

La Moral Médica de Razetti, escrita en 1918, fue un libro con principios éticos fundamentales que se ha extendido hacia la bioética y son tan atemporales que sigue vigente. Por eso las facultades de medicina deberían dedicar más tiempo a instruirla. Los profesores deben enseñar a través de su propia conducta. En mi época los estudiantes aprendían mirando y los médicos eran excelentes maestros, tanto para lo malo como para lo bueno. Yo les enseñaba a mis alumnos a través de lo que hacía.

El compromiso que uno asume como médico es vital para curar o aliviar. Tenderle la mano al paciente y mirarle a los ojos es un gesto significativo que humaniza al médico y hace más llevadero el malestar del paciente.

Doctor, ya que mencionamos la bioética y los límites de cuándo empieza y termina la vida. De ser completamente posible, ¿qué piensa usted sobre la utilización de herramientas como la clonación para la creación de un órgano?

Mientras no afecte de manera negativa la vida de otro ser humano, no habría ningún problema, siempre y cuando exista un consentimiento informado. El verdadero reto sobre esto es expresarle, de manera sencilla al paciente, sobre el procedimiento a realizar. El paciente no sabe realmente el alcance del consentimiento que da. Poder explicarle al paciente lo que tiene y qué hay que hacer de una forma práctica es uno de los mayores dilemas éticos que el médico tiene por múltiples factores, bien sea falta de tiempo para hacerlo o que se trate de disparidad de criterios en cuanto a los tratamientos con otros especialistas.

Hay ciertos elementos éticos que pueden variar, según la cultura y los tiempos, pero debemos mantener una calidez y trato amable hacia el paciente, así como fundamentar cualquier acción hacia el bien común.

Por otro lado, hablando de los límites de la existencia, para mí la prolongación de la vida siempre ha sido una tragedia. Las unidades de Terapia Intensiva son muy útiles para un politraumatismo, pero no para prolongar la vida de alguien indefinidamente, haciéndole sufrir, porque los familiares se aferran cuando quizá ya no haya esperanza.

Profundicemos en otros dilemas éticos de la medicina, doctor.  Hoy en día, se encuentran casos sobre menores de edad que desean realizarse una cirugía de reasignación de sexo o, por otro lado, una niña de 15 años que desea aumentarse el busto, ¿cuál es su postura al respecto?

Recuperar los valores familiares es la base de la ética de la vida y por tanto, de la ética de la medicina, a partir de allí debemos actuar.

Sobre la intervención de otras disciplinas en el oficio de la medicina, doctor, donde confluyen equipos médicos y se encuentra con un psicólogo, un comunicador, un trabajador social que influyen en velar por la calidad de la atención al paciente. ¿Qué opina de esto?

La industrialización de la medicina ha llevado a que el médico tenga que venderse y eso ha generado muchas distorsiones. Se sobre ordenan exámenes y métodos de diagnóstico innecesarios bien sea para facturar más o porque no se está seguro del diagnóstico clínico. Hacerse un perfil 20 es una pérdida de dinero y de tiempo, ya que muchos de sus valores no son fundamentales para diagnósticos rutinarios. Hematología, glucemia y un examen de orina es suficiente para ello.

Por otro lado, la medicina se ha complejizado mucho y los médicos nos hemos desnaturalizado en nuestra función. Nos hemos convertido en las máquinas que nos dieron dizque, para mejorar nuestro rendimiento.

Aprender a diagnosticar a través de la clínica es una cuestión de práctica y estudio. No hay pacientes, hay biografías y las personas se enferman en función de su biografía.

 ¿Querría agregar algo más o hacer una reflexión final sobre la ética médica, doctor?

El aprendizaje y la moral constituyen el sistema de valores que guía y orienta el comportamiento del médico hacia el bien. Muchos médicos no entienden que en esta carrera se debe ser un estudiante perpetuo y el médico que deja de estudiar al terminar la facultad, termina siendo un profesional con conocimientos muy precarios. Siempre hay algo nuevo que aprender y algo nuevo, sobre todo, que enseñar. Como más se aprende es para poder enseñar.

El Dr. Muci-Mendoza es ejemplo de que enseñar, bajo el juicio moral del bien común, es suficiente: pacientes, familiares, estudiantes y colegas saldrán favorecidos con esta óptica. El acompañamiento desde la calidez y el trato amable ofrece un amplio camino hacia el verdadero propósito de la salud.

En Fénix Salud estamos más que orgullosos, honrados de contar con el apoyo, desde su valiosa palabra hasta el nombramiento de nuestro Centro de Convenciones, con el Dr. Rafael Muci-Mendoza, un ser humano que construye, forja, nutre y enaltece la excelencia de la medicina en nuestro país.

¡Gracias, doctor!

 

 

 

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