pneumonia

GANGRENA

Es la muerte del tejido corporal por usencia del suministro sanguíneo o debido a una infección grave por bacterias. Por lo general afectan los brazos, las piernas e incluso los dedos, sin embargo, puede afectar los órganos internos incluso músculos.

Tipos:

• Gangrena seca:

Se produce en personas con diabetes o arteriosclerosis y generalmente es causada por la falta de suministro de sangre se reduce en una extremidad o tejido. Este tipo produce piel seca, arrugada o de tonalidad marrón.

 

Gangrena húmeda:

Se produce cuando el tejido esta infectado por bacterias, presenta ampollas, hinchazón y son de aspecto húmedo. Por lo general suelen surgir después de haber sufrido lesiones traumáticas, congelación o quemaduras graves.

 

• Gangrena gaseosa:

Es producida por una infección por la bacteria Clostridium perfringens. Estas se acumulan en heridas causados por alguna lesión o cirugías que no tienen suministro de sangre. Por lo general afecta la musculatura profunda y a medida que avanza la infección la piel tiende a tornarse pálida y luego pasa a tener colores grisáceos o rojizo con ampollas crepitan al presionarlas.

Gangrena interna:

Este tipo puede ser mortal ya que es causa de un bloqueo en el flujo sanguíneo hacia órganos internos como el apéndice, los intestinos o la vesícula.

Gangrena de Fournier:

Este tipo es generado en lo órganos genitales debido a una infección en las vías urinarias o en la zona genital.

Gangrena de Meleney o Gangrena Sinérgica Bacteriana:

Suele ser causada por una complicación en una cirugía. Se presenta con lesiones dolorosas en la piel uno o dos semanas después de la cirugía.

Existen tratamientos para cada uno de los distintos tipos de Gangrena.

• Antibióticos:

Suelen ser utilizados en el tipo de gangrena húmeda, por lo general es administrado por vía intravenosa y luego de forma oral.

Cámara hiperbárica:

Es recomendado en la gangrena gaseosa o en algunos casos en la gangrena húmeda. El paciente se introduce en estas camas por una hora con el fin de aumentar la presión y el contenido de oxígeno en los tejidos para impedir el crecimiento de bacterias y facilitar a la cicatrización de heridas.

Revascularización:

Consiste en restaurar el suministro adecuado de sangre en los tejidos afectados.

Tratamiento quirúrgico:

Suele realizarse para eliminar el tejido muerto y así evitar el crecimiento de bacterias. En algunos casos interviene un cirujano plástico para realizar un injerto y recuperar la parte afectada, pero si la infección esta muy avanzada deberá amputarse la extremidad.