El estrés forma parte de nuestro día a día y hay un sin número de causantes, uno de ellos es cuando nos presionamos por pensar en las obligaciones que debemos enfrentar día a día.

¿Qué es el estrés?

Es la manera en la que reacciona nuestro cuerpo naturalmente cuando pasamos por cierta situación o tenemos pensamientos que nos hacen sentir bajo amenaza, nerviosos, frustrados o molestos. Nuestro organismo responde al exceso de trabajo, eventos traumáticos o ansiedades reales o imaginarias. Cuando pasamos por pequeños episodios de estrés, nuestro cuerpo libera adrenalina y cortisol, dichas hormonas dan extra-energía que nos ayudan a responder a la situación percibida como peligrosa o amenazante.

Existen dos tipos de estrés positivo y negativo:

Estrés positivo: es la dosis normal de tensión que utilizamos cuando nos afrontamos a un problema que debemos resolver o ansiamos alcanzar una meta.

Estrés negativo: es el que se convierte en un problema, cuando es una causa de agotamiento, produce enfermedades, se hace incontrolable, perturba las habilidades para tomar decisiones o enfrentar situaciones.

Otra clasificación sería:

Estrés agudo: es el estrés que desaparece rápido, todos lo hemos sentido y aparece cuando experimentamos algo nuevo o cuando pasamos por un mal momento, comúnmente dura muy poco tiempo y durante esa corta duración no nos ocasiona problemas significativos en la salud.

Estrés crónico: este tipo de estrés perdura por más tiempo, cuando una persona piensa que nunca verá una salida a la situación por la cual está pasando, deja de buscar soluciones y poco a poco su cuerpo, mente y vida se van desmoronando. El estrés se considera crónico cuando este dura varias semanas e incluso meses.

Causas

Hay muchas razones por las cuales aparece el estrés y cada persona puede sentirse estresada por diferentes situaciones, generalmente aparece justo en el momento en el que nos encontramos ante algo que supera nuestros límites, algunos ejemplos de las causas más comunes del estrés son las siguientes:

  • El tráfico que nos hace llegar tarde a los compromisos.
  • Preocuparse por problemas económicos.
  • Divorciarse o separarse de una pareja sentimental.
  • Realizar una mudanza.
  • Perder o comenzar en un nuevo empleo.
  • Muerte de un ser querido.
  • Problemas familiares.
  • Nuevas exigencias en el trabajo y presión de entregar todo a tiempo.
  • Exámenes finales en la universidad.

Otra causa del estrés es cuando se acumulan pequeñas cosas a medida que pasa el tiempo, por ejemplo, no sentirse apreciado en el trabajo o en una relación amorosa, esto quiere decir que mientras el problema no se resuelva de raíz en cualquier momento podemos tener síntomas de estrés.

Usualmente el estrés desaparece cuando la situación o problema que estamos atravesando se logra resolver. Es por eso que debemos estar alerta y distinguir si el estrés dura por varias semanas porque puede traer consecuencias para nuestra salud.

Síntomas

El estrés en cada persona se le manifiesta de forma distinta, pero hay síntomas comunes que nos afectan en el área psicológica, física y emocional, los signos más frecuentes del estrés son:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolores de cabeza.
  • Problemas estomacales como diarrea o estreñimiento.
  • Dolor en el pecho.
  • Mala memoria.
  • Dificultad para concentrarse y falta de energía.
  • Cansancio y fatiga.
  • Cambios de humor.
  • Insomnio o muchas ganas de querer dormir.
  • Pérdida o aumento del peso corporal.
  • Aislarse del círculo de amigos y familia.
  • Crear hábitos nerviosos como morderse las uñas o no poder mantenerse quieto.
  • Consumir mucho alcohol o drogarse para sentirse relajado.

¿Qué enfermedades produce el estrés?

Cuando el estrés es crónico y no se controla vivimos en constante preocupación incluso cuando no hay nada de qué preocuparse, con el transcurso del tiempo puede desencadenar graves problemas en nuestra salud, como sufrir de enfermedades cardíacas, presión arterial alta, diabetes, obesidad, enfermedades gastrointestinales, trastorno de ansiedad, cuadros depresivos, alopecia o problemas en la piel como dermatitis o acné, entre otras.

Técnicas para manejar el estrés

Lo primero que recomiendan los médicos es reducir el estrés lo más que se pueda y para hacerlo es muy importante reconocer que es lo que nos está generando estrés. Existen diversas maneras para disminuir los efectos que ocasiona el estrés en nosotros, tomar las medidas trae beneficios para nuestra salud y te recomendamos las siguientes técnicas para manejar el estrés:

  • Aceptar que algunas situaciones no siempre salen como queremos y lo mejor que se puede hacer es tomarlo con calma y seguir adelante.
  • Aprender técnicas de respiración ayuda a controlar los nervios que produce el estrés.
  • Tener una alimentación equilibrada y saludable.
  • Evitar situaciones que nos hagan molestar.
  • Hacer ejercicios físicos resulta ser bueno para aliviar el estrés.
  • Crear buenos hábitos de sueño y descanso.
  • Cambiar los pensamientos negativos por pensamientos positivos.
  • Mantener el buen sentido del humor.
  • Dedicarse un tiempo para nosotros mismos.
  • Conocer nuestras limitaciones y no presionarse demasiado.
  • Compartir momentos agradables con familia y amigos.
  • Consultarse con un psicólogo.
  • Leer o escuchar podcast sobre mindfulness.
  • Meditar y practicar actividades como yoga, pilates o tai chi ayudan a liberar tensiones.

¿En qué momento debo buscar ayuda profesional?

En el primer momento que se dé cuenta que aplicó todas las técnicas recomendadas y ninguna le ayudó a controlar el estrés. Si experimenta sensación de pánico, respiración agitada, latidos del corazón acelerados, no puede concentrarse en nada de lo que hace, presenta miedos que no puede controlar y siempre se recuerda de algún evento traumático, lo mejor que puede hacer es acudir a médico experto en salud mental.

 

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