La comida navideña en Venezuela es rica y variada tanto en sabores como en calorías. La hallaca, el pan de jamón, la ensalada de gallina, el pernil, los postres y los frutos secos, entre tantos alimentos deliciosos que en exceso se consumen en navidad, tienen alto contenido en grasas y carbohidratos, lo que sumado a los “palitos”, a que a veces se pierde el cuidado en la forma de conservar los alimentos y a la costumbre de la visita casa por casa con la consecuente ingesta de comida,  pueden ser motivo de una indigestión, de una intoxicación o de una alergia que brote sin que la persona previamente haya tenido conocimiento de que la padecía.

La más frecuente de las alteraciones por los excesos en el comer y el beber durante las navidades, suele ser la indigestión o empacho, que se manifiesta con sensación de llenura, con dolor -que puede ir de leve a intenso- en la parte superior del abdomen, con gases y con náuseas.

Ante la aparición de estos síntomas la persona debe reposar y dejar descansar a su estómago con una dieta suave que podría comenzar con la ingesta de caldos o sopas con bajo contenido en grasa. Si los síntomas persisten es recomendable acudir a la consulta médica ya que la indigestión, aunque haya aparecido por el exceso en el comer y el beber, podría ser indicio de algún padecimiento oculto.

La intoxicación alimentaria puede presentarse a causa de alimentos contaminados por bacterias, virus o parásitos que se encuentran en ellos, bien sea por una manipulación descuidada, por una cocción no apropiada o por una mala conservación de los mismos. Los síntomas de la intoxicación alimentaria, los cuales aparecen pocas horas después de haber ingerido comidas en mal estado, son principalmente náuseas, vómitos, diarrea (que puede ser con sangre si la contaminación es por amibas), dolor abdominal y fiebre. Estos síntomas pueden durar desde unas horas hasta varios días. La edad, los cambios en el metabolismo y la circulación producidos por el embarazo y la presencia de enfermedades crónicas, son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de que una persona pueda sufrir una intoxicación alimentaria al consumir comidas contaminadas. En caso de sufrir una intoxicación alimentaria leve es recomendable suspender la ingestión de comida por unas horas y luego hacer una dieta suave. Uno de los mayores peligros de la intoxicación alimentaria leve es la deshidratación provocada por la diarrea y los vómitos por lo que se recomienda ingerir bebidas hidratantes para reponer los electrolitos perdidos. Normalmente los síntomas de la intoxicación alimentaria no duran más de 48 horas, pero, si estos persisten, la persona debe acudir a la consulta médica, pues puede requerir tratamiento con medicamento tales como loperamidas, antibióticos o probióticos, que, aunque son de venta libre, deben ser administrados por recomendación médica y bajo ninguna circunstancia se debe practicar la automedicación.

Aunque no son comidas autóctonas, en Venezuela, desde hace muchos años, se ingieren en Navidad alimentos típicos de otras latitudes tales como turrones, frutos secos, mazapanes, entre otros, que pudiesen causar algún tipo de alergia, sin que la persona que lo consume la haya padecido antes. Ante la aparición de los primeros síntomas de una alergia alimentaria como picor, ronchas, dolor abdominal

 

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